600 gramos de alubias 1 rama de perejil 1 o 2 huevos cocidos Azafrán Un poco de laurel
1 trozo de cebolla Un poco de pimentón 1 cucharada de pan molido 1 diente de ajo Aceite y Sal
PREPARACIÓN:
Se ponen las alubias en remojo durante toda la noche. A continuación se escurren y se pasan a una cazuela añadiéndoles la cebolla, el laurel, la rama de perejil, un diente de ajo picado, un poco de pimentón y el aceite crudo; se cubre de agua fría, se sacuden un poco y se acercan al fuego, y cuando rompe el hervor se separan, dejándola cocer lentamente un poco destapada, y procurando que siempre están cubiertas de agua para que no suelten la piel. El cocer despacio es fundamental para toda clase de legumbres y potajes. Se agregará a las alubias, cuando lo necesiten, agua fría y siempre en pequeñas cantidades. De vez en cuando se sacude la cazuela para que todas las alubias tengas la cocción perfecta. Cuando ya están tiernas se sazonan de sal y azafrán, se les agrega el pan molido y se dejan cocer de nuevo muy despacio unos tres cuartos de hora para que el caldo quede bien espeso. Ya en su punto se retiran y se dejan reposar unos minutos antes se servirlas. Al tiempo de llevarlas a la mesa se ponen en una fuente y se colocan por encima los huevos cortados en trozos largos o bien picados.